Carga y ahorro

Cargador de 7,4, 11 o 22 kW: cómo elegir la potencia para tu coche

Más potencia en la caja no siempre significa menos tiempo de carga. El vehículo y la instalación también ponen límites.

La respuesta breve. La potencia adecuada se elige cruzando tres datos: lo que admite tu coche en corriente alterna, lo que permite el suministro y la energía que necesitas recuperar cada día.
CocheLímite AC
SuministroPotencia disponible
UsoEnergía diaria

Primero: kW y kWh no son lo mismo

Los kW indican potencia: el ritmo al que se entrega energía. Los kWh indican energía: por ejemplo, lo que quieres recuperar en la batería. Una batería grande no obliga por sí sola a instalar el cargador más potente.

Si recorres pocos kilómetros y el coche duerme muchas horas en casa, puedes disponer de un margen amplio para recuperar tu consumo diario. Para elegir el equipo conviene mirar esa rutina, no sólo el tamaño de la batería.

Los tres límites que hay que cruzar

  1. Vehículo: comprueba su potencia máxima de carga en corriente alterna (AC). La cifra de carga rápida DC que aparece en publicidad no es la misma.
  2. Suministro: revisa si es monofásico o trifásico y la potencia disponible mientras se utilizan otros consumos.
  3. Equipo: el cargador debe ser compatible y quedar configurado para ese conjunto.

En configuraciones habituales, 7,4 kW se asocia a una alimentación monofásica de 230 V y 32 A; 11 y 22 kW suelen corresponder a trifásica. Esto no sustituye la revisión técnica ni implica que todas las viviendas puedan utilizarlos.

Un ejemplo de tiempo de carga

Imagina que quieres recuperar 30 kWh. La estimación ideal es energía dividida entre potencia:

Potencia constanteTiempo ideal para 30 kWh
3,7 kWUnas 8,1 horas
7,4 kWUnas 4,1 horas
11 kWUnas 2,7 horas

Ejemplo matemático, no una promesa de autonomía ni de tiempo real. No incluye pérdidas, variaciones de potencia, temperatura ni límites del vehículo.

Qué aporta el balanceo dinámico

La gestión dinámica de potencia puede adaptar la carga a la energía disponible según el consumo medido. No crea potencia adicional y necesita un sistema de medición compatible correctamente instalado.

Por eso, una solución con balanceo no debe confundirse con una app que permite cambiar manualmente la intensidad. Tampoco garantiza que nunca debas modificar la potencia contratada: depende de tus necesidades y de la instalación.

Antes de contratar, envíanos el modelo exacto de coche, una factura donde figure la potencia y una fotografía del cuadro o contador. Puedes comparar nuestros cargadores y pedir que confirmemos la configuración adecuada.

¿Lo vemos en tu instalación?

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